Ourense, capital de uno de los mejores carnavales del mundo

Los carnavales son una de las celebraciones más populares en muchos lugares del mundo y es que todos hemos oído hablar de los carnavales de Río de Janeiro, de los de Santa Cruz de Tenerife y de los Cádiz, entre otros. Sin embargo, los de Ourense, aunque no tan conocidos, lo cierto es que son unos de los más importantes y mejores carnavales del mundo. Tanto es así que cada año estos atraen más gente, ya no solo de la provincia o de la región, sino que también de otras partes del mundo. Y es que en Ourense el carnaval se vive a lo largo y ancho de toda la provincia, aunque lo cierto es que existe un triángulo mágico que podemos denominar como el epicentro de todas las actividades.

El “Triángulo máxico” o “triángulo mágico” en castellano, es la denominación con la que se conoce el área que abarca varios kilómetros entre las localidades ourensanas de Laza, Verín y Xinzo de Limia. En estas localidades el carnaval (Entroido o Antroido como se le conoce oficialmente) es más que una simple fiesta de disfraces, para los habitantes de estos lugares el Entroido es el evento más importante del año, lleno de rituales y tradiciones que nunca deberían perderse.

Tanto es así que podemos hablar de él como un sentimiento que reside en cada uno de ellos durante todo el año esperando su llegada, y que cuando da el pistoletazo de salida aún se engrandece mucho más. Los Peliqueiros de Laza, los Cigarrones de Verín y las Pantallas de Xinzo de Limia son los encargados de avivar cada año el sentimiento entre todos los habitantes y también invitados o turistas que visitan Verín, Laza o Xinzo de Limia atraídos por sus diferentes tradiciones.

Y es que el “triángulo mágico” son los puntos cardinales del Entroido, el carnaval rural más antiguo de España. Pero la intensidad no se limita a estos tres puntos, dado que Vilariño de Conso y Maceda, y también Pobra de Trives, celebran su especial Entroido con “folións” al ritmo de la música mientras representan la lectura de sátiras e historias burlescas.

Por todo ello, para disfrutar de esta festividad tan ourensana, lo más importante pasa por ir bien ataviado. Y, para ello, es necesario contar con varios disfraces puesto que en función del carnaval al que vayamos, podemos llegar a pasarnos hasta cinco semanas de celebraciones, como ocurre en el caso de Xinzo de Limia. Es por ello por lo que La casa de los disfraces es nuestro mejor aliado en estas fiestas y es que gracias a ellos podemos contar con diferentes disfraces para no tener que repetir durante las celebraciones y así meternos más en materia. Ya no solo por disfrutar más o menos de los carnavales, sino que, en Xinzo, quien no va disfrazado es el que tiene que pagar la ronda en el bar, así que, por el bien de vuestra economía, disfrazaros.

Las Pantallas de Xinzo

En Xinzo de Limia el Entroido es vida, como demuestra el hecho de tratarse del municipio donde más tiempo dura la celebración del carnaval: un mes. Aquí la fiesta no se entiende sin las pantallas, los personajes que animan y dan color a las celebraciones. La denominación «pantalla» se refiere a la careta que visten: una máscara elaborada con cartón, harina, papel de periódico, agua y pintura. Representa la cara del diablo con una mueca de humor. Mientras, el traje se compone de una camisa de felpa, un calzón blanco, polainas negras y una capa de color rojo adornada con numerosas cintas. Las pantallas portan en la mano dos vejigas de vaca, infladas y secadas. Su misión es velar porque todos aquellos que se presenten en la localidad estén disfrazados. Si no lo están, les perseguirán y les obligarán a pagar una ronda de vino. ¡No te quedes sin verlos! Son todo un espectáculo.

Laza y sus Peliqueiros

Laza se viste de gala para recibir al Entroido más antiguo de Galicia. Del jueves de Comadres al martes de Carnaval, en este pequeño municipio de 1.500 habitantes se celebran diversos desfiles con carrozas de todo tipo, aunque es el lunes de Entroido o lunes borralleiro, el día más especial porque tiene lugar una singular batalla: la farrapada, una «guerra» de trapos llenos de barro. También es el lunes cuando aparece la Morena, un vecino vestido con una máscara postiza de toro en madera y una manta y «ataca» a las mujeres, mientras sus compañeros arrojan hormigas vivas al público. El último día de la fiesta se realiza la lectura de un testamento, el Testamento del Burro, que cuenta lo ocurrido en el municipio durante el último año.

El peliqueiro es el rey absoluto de la fiesta en Laza. Es también una máscara, una careta de madera de abedul que se completa con una mitra con motivos animales y unos pompones. El traje está compuesto por chaqueta, pantalón y zamarra, además de una camisa blanca y una faja roja por encima de los calzones. Como accesorio, los peliqueiros llevan unos «chocos», cencerros que pesan alrededor de kilo y medio cada uno, colgados de un cinturón y que suenan cuando el peliqueiro corre, además de una fusta que no dudan en utilizarla si así lo creen conveniente.