¿Cómo usar el tantra para mejorar tu relación en pareja?

Aprender técnicas de masaje tántrico transformará la forma en la que vives tu sexualidad, tu salud mental y mejorará tu vida en pareja. Sigue leyendo y entérate de todos los beneficios que te aportará esta práctica y como adentrarte en ella.

¿Qué es el tantra?

Para explicarte de que se trata la milenaria práctica del tantra, consultamos a la especialista en el tema, Maite Domenech, quien nos explicó que se trata de una práctica espiritual ancestral que implica explorar nuestra identidad personal a través de diversos métodos.

La mayoría de estas prácticas están destinadas a ayudar a las personas a ver la realidad que hay en nosotros mismos y en el mundo. Es decir, de hacer una autoexploración, buscando entendernos a nosotros y a todo lo que nos rodea. De hecho, se podría decir que el tantra es una práctica muy similar a la meditación, que fomenta una serie de beneficios psicológicos más allá dentro y fuera de nuestro dormitorio.

Y es que hay que tomar en cuenta que el tantra va más allá del sexo tántrico, porque además, por ejemplo, existe la masturbación tántrica, la cual pretende dar rienda suelta a la autoconciencia durante la exploración sexual propia. Gracias a ello podemos explorar nuestro supuesto tantra sexual (o en otras palabras, conocemos más) y llegamos a comprendernos mejor fuera y dentro de la cama, tanto como individuos, como en pareja.

Según la Dr. Janet Bito, psicóloga y sexóloga, no se trata solo de hacer sexo sino de intentar reducir la velocidad con la que estamos siempre acostumbrados a ir y conocernos en nuestro lado erótico.

¿Qué es el sexo tántrico?

Así llegamos al sexo tántrico, a través del cual se incita a realizar literalmente un “tejido” junto a la otra persona. Es decir, según el tantra las posiciones del sexo en las parejas tienen el objetivo de unir las fuerzas masculinas y femeninas que todos llevamos dentro de nosotros. Por lo tanto, su finalidad es intentar descubrir lo que nos une al otro y ser conscientes de ello durante el sexo y el placer que este nos induce.

Se trata de utilizar el carácter más religioso o espiritual del tantra para aprender más del sexo y a conectar más con nuestra pareja a nivel psicológico. De esta forma, el tantra y la sexualidad que este incita pueden llevarnos a sentirnos más conectados, alienados y a aprender del placer con nuestra pareja.

Al practicar de una manera más occidental el sexo tántrico, disfrutamos más de nuestras relaciones y no centrarnos sólo en el orgasmo. Así, las parejas comienzan a experimentar más unidad y un amor más profundo.

Beneficios del tantra

El sexo tántrico se le da menos importancia al orgasmo, y se busca sentir más en el momento y conectarse de una manera más íntima junto al otro. Es por ello que es una de práctica que nos hace experimentar el sexo desde otra perspectiva y gozar de los siguientes beneficios:

  • El tantra te proporcionará herramientas para que seas capaz de desbloquear emociones reprimidas; y sacar a flote esos sentimientos que has estado ocultando.
  • Solucionarás problemas de anorgasmia y conseguirás tener orgasmos infinitos.
  • Disfrutarás del sexo y aprenderás a conocer tu cuerpo y el de tu pareja.
  • Reforzarás tu suelo pélvico lo cual contribuirá a evitar o mejorar problemas de incontinencia urinaria.
  • Reducirás las posibilidades de padecer problemas de próstata en un futuro.
  • Mejorarás la intimidad con tu pareja, ya que disfrutarán mucho más de las relaciones sexuales y explorarán nuevos placeres sexuales.
  • El tantra te ayuda a liberarte y a canalizar la energía aprendiendo cómo manejarla.
  • Te olvidarás de inhibiciones y frustraciones sexuales.
  • Volverás a sentir el deseo sexual perdido.
  • En el caso de los hombres, les ayudará a poner remedio a problemas de eyaculación precoz. Esto porque aprender tantra te enseña a retardar la eyaculación y a aumentar la duración de tus encuentros sexuales. Al igual que, solucionarás problemas de erección de forma completamente natural.
  • Reducirás los molestos dolores de menstruación.

Además, el tantra en el sexo también puede traernos muchos beneficios a nivel psicológico. De esta forma, aunque no tengamos las creencias espirituales que el tantra implica, igual podemos obtener muchas ventajas usando lo tántrico. Estas son algunas:

  • Mejorar la comunicación en pareja

Como dijimos anteriormente, el sexo tántrico no implica ir sólo a por el orgasmo. En él sus practicantes intentan ir más despacio, permitiéndonos ser más consciente de la conexión con el otro.

Y es justo por esta razón que los masajes tántricos o la masturbación tántrica fomentan la comunicación tanto con nosotros mismos como con los demás.

  • Liberar bloqueos y dejar atrás la vergüenza

Existen personas que a pesar de su edad o su experiencia en las posiciones de sexo aún siguen teniendo vergüenza en el momento de ir a la cama con alguien. En este sentido, el sexo tantra ayuda a dejar atrás este tipo de pensamientos que nos bloquean e impiden disfrutar de estos instantes íntimos junto a alguien o junto a nosotros mismos.

  • Ayudan a aliviar un trauma sexual

En algunos casos las personas que han sufrido en una práctica sexual y tienen un trauma, el sexo tántrico les puede ayudar a aliviar este tipo de pensamientos y emociones.

  • Fomenta el autoconocimiento

A pesar de que creamos que el sexo es solo para disfrutar la realidad es que la autoexploración o los juegos sexuales junto al otro pueden ayudarnos a conocernos desde otra perspectiva.

  • Aumenta la libido y el deseo sexual

Algunas personas pueden estar experimentando una poca libido o deseo sexual por diferentes razones como pueden ser el estrés, la depresión, o una baja autoestima, entre otros. Pero, al incorporar el tantra en el sexo, las personas pueden dejar atrás por unos instantes muchos de los problemas asociados con ello en el sexo.

  • Alivia el estrés

Esta práctica implica relajarse y disfrutar del momento. Por lo tanto, las posiciones tántricas en el sexo crean el ambiente ideal para aprender a estar en el aquí y en el ahora.

  • Aumenta la conexión con la pareja

Al practicar sexo tántrico las parejas tienen más instantes íntimos. Además de disfrutar del sexo y el placer, también lo hacemos con la intimidad y la conexión que experimentamos durante estos instantes. Por este motivo a través del sexo tántrico las personas se sienten más conectadas al otro y a sí mismas durante esta práctica.

En fin, el seco tántrico trae innumerables beneficios a la pareja, pero si aún así estás lidiando con problemas más graves en el ámbito sexual, te recomendamos complementar estos ejercicios con la asesoría de un psicólogo de confianza.

¿Cómo iniciarnos en la práctica del tantra?

Las posturas tántricas pueden ayudarte a experimentar el tantra durante el sexo. Algunas de las prácticas del sexo tántrico que puedes explorar son las siguientes:

  • Crea un espacio sagrado

Para experimentar el tantra en el sexo es fundamental tener nuestro propio espacio sagrado. Esto no implica ir a un templo o tener una habitación diferente, solo basta con crear un ambiente libre de todas aquellas distracciones de nuestro día a día.

Para lograrlo, apaga todo lo tecnológico, enciende velas o incienso e intenta preparar un ambiente calmado para abrir tu mente y relajarte durante el sexo.

  • Mirar a los ojos

Durante cualquiera de las posiciones del sexo tántrico la mirada a los ojos del otro es fundamental. Es por ello que debes intentar mantener lo máximo posible la mirada junto a tu pareja. Un buen ejercicio del sexo tántrico es mirar fijamente al otro intentando sentir al máximo durante dos minutos. La idea es que durante este lapso de tiempo debes explorar tus emociones o sensaciones y aprender de ellas.

  • Circuito tántrico

Pon la mano derecha en el corazón de tu pareja y deja que ella haga lo mismo contigo; y a medida que sientes más conexión junto al otro, cada uno deberá poner su mano izquierda en el suyo.

Sincroniza la respiración con inhaladas lentas y profundas. Al inhalar, recibe el aliento y el amor de tu corazón y al exhalar envía este amor al de tu pareja. Así, estarás creando un estado de meditación durante el sexo con tu pareja.

  • Masaje tántrico

Los masajes tántricos son una de las facetas más populares y practicadas del tantra. Para realizarlos, uno de los miembros de la pareja se debe estirar en la cama mientras la otra parte masajea de forma lenta y meditativa todas las partes de su cuerpo. No se trata de un masaje para quitar contracturas, sino de un toqueteo suave y muy meditativo.

  • Posición yab-yum

Esta es una de las posturas del sexo tántrico más conocidas. Para realizarla, alguno se debe sentar con las piernas cruzadas sobre una almohada, mientras que el otro coloca sus piernas sobre las de su compañero. Los brazos de la persona que es la base deben rodear la cintura del otro. Las cabezas pueden estar mejilla junto a mejilla o podéis tocaros frente con frente.

Una vez en esta posición, comienza a tomar algunas respiraciones profundas y lentas, mientras intenta tocar cada parte del otro y te dejas llevar por tu intuición.

 

El vino perfecto para el día del “sí, acepto”

Está por llegar el gran día de la boda y aún hay mucho que decidir, ¿cuánto vino debo comprar? ¿qué tipo de vino será el adecuado para esta ocasión?  Son algunas de las grandes dudas de los futuros esposos. Por eso, hemos hablado con nuestros amigos de Bocopa, expertos en vinos y te traemos la solución.

La gran pregunta

Cada vez hay más gente que decide llevar su propio vino, en lugar de optar por las aburridas y sobrepreciadas propuestas del restaurante o catering que se encarga de la comida. En sí, esto es una gran idea; sin embargo, se suma a la lista de cosas pendientes. Esa lista de tareas a resolver en la agenda de nuestra boda que al principio nos parecen colosales.

Así que queda anotado… ¿Qué vino elegir? ¿Cómo calcular el vino para una bodaY a eso se suma: ¿Llevamos cava o champagne para los brindis? ¿Cuánto cava o champagne se necesita en una boda? ¿Llegará a tiempo? ¿Qué indicaciones doy de servicio?

Lo bueno es que con estas cinco claves, elegirás al indicado:

1.Piensa en todos al elegir el vino

Todos quieren una boda de lo más original y que deje a todos sus invitados boquiabiertos. Y para lograrlo hay que trabajar en los detalles.

En este caso la selección del vino es un detalle casi vital, aunque para ser originales no se necesita que sea estrambótico. Es agradable que el vino que escojas les conecte con el resto del evento y que guarde una relación. Pero el primer consejo sería que no es recomendable que sea algo absolutamente rompedor.

Todo el mundo tiene gustos diferentes y se trata de agradar a todos. Necesitas opciones seguras, pero sin ser aburridas. Por ejemplo, la recomendación es elegir un vino que les guste a los novios y que sea original, como el resto de la boda, y que, además, vaya con el paladar de los invitados.

A la hora de la elección te podrás decantar por alguna de estas opciones:

  • Vino espumoso. Nada como entrar al salón y que todos tus invitados te reciban con la copa en altopara brindar por tu felicidad, siendo el vino ideal para este momento, un espumante. Por ejemplo, está  el champange Taittinger Brut Rèserve. Además que si prefieres usarla en el banquete, se puede maridar con almejas, ostiones, ceviches, langostas con postres frutales.
  • Vino blanco. El vino blanco es suave y fresco, perfecto si la boda es durante el día. En este sentido, el vino francés Macon Villages es una excelente opción para ofrecer en tu boda, ya que contiene aromas a limón, flores y fruta seca. En boca es fresco y se perciben las notas florales y de piña. Además marida con carnes blancas, pescado, queso de cabra y sirve como aperitivo.
  • Vino tinto. El vino tinto es el ideal para la hora de la cena. Te recomendamos Pruno, un proveniente de Ribera del Duero que está hecho con 90% tempranillo y 10% Cabernet Sauvignon. Posee un aroma a frutos rojos con un acompañamiento de roble. En boca tiene toques de fruta madura. Este vino es ideal para acompañar con carnes asadas.
  • Vino rosado. El vino rosado es la combinación de uvas tintas y blancas, lo que lo hace un vino suave por excelencia. Por ejemplo, el Norte 32etiqueta azul es la bebida ideal de acompañamiento para entradas como sushi, ensaladas o carpaccio de res. En boca es fresco con un balance de acidez. A la vista es brillante y limpio, al olfato es expresivo, fragante y de gran complejidad.

Recuerda que en líneas generales :

  • A no ser que tengas claro que lo tuyo son los blancos con madera o los vinos blancos densos y cremosos, opta por unvino blanco ligero, y fresco. Sin duda, un vino blanco con una buena acidez para reforzar la sensación refrescante. Esto porque recuerda que vas a servir comidas copiosas y largas, por lo que más agradecerán todos  es que el blanco sea vivo y alegre.
  • El vino tinto es, para la mayoría, una cuestión mayor. De largo el favorito para muchos de tus invitados, por lo que tu boda será juzgada en base a esta botella. Así que es aquí donde hay que elegir elvino “que guste a tu mayoría” de invitados… y no sólo a ti. Nuestro consejo es que optes por un vino tinto que haya pasado por madera. No hace falta que sea crianza, ni que lo ponga en la etiqueta. Pero sí que haya tenido tiempo de reposo en barrica. En cambio, no pongas vinos muy viejos. Te la juegas a que alguna botella no esté bien y… nadie tenga valor para reclamar y acaben bebiéndose el brebaje sin protestar.

2.Piensa en el clima

Si la boda es de verano o al final de la primavera, como lo son la inmensa mayoría, probablemente no sea buena idea beber vinos demasiado pesados ni demasiado robustos. Mejor opta por vinos con menos graduación alcohólica.

En este sentido, los vinos de 14 grados de alcohol son magníficos para un buen pedazo de carne… seguido de una siesta. Pero como tu no quieres que la gente se quede dormida antes de los discursos, sirve algo más ligero.

Además, el calor de la temporada les hará beber más. Déjales que lo hagan tranquilamente sin tener que sufrir consecuencias inmediatas.

Por el contrario, si planeas casarte en invierno, no sufráis: vinos sabrosos, potentes y recios serán perfectos.

3.Piensa el lugar de elaboración

Innova con las zonas: tenemos la suerte de vivir en un país eminentemente vinícola. Aquí sí puedes ser original y sin temor a equivocarte.

Sal de la zona de confort de las Denominaciones de Origen de siempre y opta por un vino de tu zona. O de tu lugar de vacaciones favorito. O del sitio donde tu y tu pareja se conocieron.

4.Vamos por el vino con burbujas de la boda.

Sí o sí, debes servir un espumoso. Sea cava o champán, el espumoso hace más fiesta y nos predispone al disfrute.

Uno de los mitos más recurrentes es que la gente no bebe cava en las bodas… la verdad es que no bebe si es malo. Mas bien, no relegues el cava al brindis, mejor sírvelo desde el principio.

Si el presupuesto alcanza para champagne y quieren darse el capricho, adelante. Eso sí, por favor, no escojan una marca de esas que aparecen de fondo en las alfombras rojas. Es la mejor forma de parecer un snob. Opta por un productor de Champagne bueno y sólido, y que no sea marca. Te rendirá bastante más tu presupuesto y tus invitados quedarán encantados. Pero, si no os llega el presupuesto, un buen cava es una opción estupenda. Que sea brut o brut nature.

5.No te quedes corto: como calcular el vino para una boda

De las peores cosas que te pueden pasar en tu boda es tener que ver a tus invitados fallos de vino. Por lo mismo, es muy importante calcular bien cuánto vino comprar, cualquiera que sea tu elección. Para esto, hay una regla muy sencilla para hacer el cálculo: 4 personas por botella, si se sirven 3 vinos diferentes. Si son, 100 pues 25 botellas de cada.

El cálculo está pensado para una boda en la que se sirvan un vino blanco, un tinto y un espumoso. Por eso decimos, 3 vinos diferentes en la boda. Por supuesto que puedes escoger más tipos de vino, pero siempre teniendo en cuenta que tienes que ir ajustando entonces el número de botellas.

Luego, a partir de ahí juega con el sentido común. ¿Todos los adultos beben vino? ¿hay buenos bebedores? ¿Vas a servir muchos más vinos? Una vez que hayas evaluado como es tu grupo de invitados, redondea hacia arriba para dormir tranquilo y ya lo tienes. Si sobra siempre puedes guardarlo en casa e ir abriendo una botella de vez en cuando. Todo por divertirse. Y por recordarla.  Es mejor que sobre a que tus invitados se queden con la diversión a medias.

6.Cuenta con vinistas

Ahora que ya sabes como calcular el vino para una boda y te hemos dicho como elegirlo, el sexto punto es siempre buscar la asesoría de expertos en materia.

Si contactas con distribuidores de vinos, tendrán buenas opciones que recomendarte según la ocasión y tus preferencias, además que sabrán asesorarte en cuanto al número de botellas que debes llevar de cada opción.

No solo esto, sino que incluso algunos se ocupan de asuntos como catering, la climatización de las botellas, tienen su propia colección de copas para cada líquido y un excelente servicio para eventos, el cual puedes utilizar a tu favor para dar el mejor trato a cada bebida servida en tu gran día.

Y por último, recuerda que esto de elegir el vino para tu boda puede y debe ser divertido. Así tampoco te lo tomes muy en serio. Por ejemplo, una buena idea es invitar a tus mejores amigos a la decisión final e invítalos a probar tus 5 favoritos para obtener un feedback de primera mano.