El vino perfecto para el día del “sí, acepto”

Está por llegar el gran día de la boda y aún hay mucho que decidir, ¿cuánto vino debo comprar? ¿qué tipo de vino será el adecuado para esta ocasión?  Son algunas de las grandes dudas de los futuros esposos. Por eso, hemos hablado con nuestros amigos de Bocopa, expertos en vinos y te traemos la solución.

La gran pregunta

Cada vez hay más gente que decide llevar su propio vino, en lugar de optar por las aburridas y sobrepreciadas propuestas del restaurante o catering que se encarga de la comida. En sí, esto es una gran idea; sin embargo, se suma a la lista de cosas pendientes. Esa lista de tareas a resolver en la agenda de nuestra boda que al principio nos parecen colosales.

Así que queda anotado… ¿Qué vino elegir? ¿Cómo calcular el vino para una bodaY a eso se suma: ¿Llevamos cava o champagne para los brindis? ¿Cuánto cava o champagne se necesita en una boda? ¿Llegará a tiempo? ¿Qué indicaciones doy de servicio?

Lo bueno es que con estas cinco claves, elegirás al indicado:

1.Piensa en todos al elegir el vino

Todos quieren una boda de lo más original y que deje a todos sus invitados boquiabiertos. Y para lograrlo hay que trabajar en los detalles.

En este caso la selección del vino es un detalle casi vital, aunque para ser originales no se necesita que sea estrambótico. Es agradable que el vino que escojas les conecte con el resto del evento y que guarde una relación. Pero el primer consejo sería que no es recomendable que sea algo absolutamente rompedor.

Todo el mundo tiene gustos diferentes y se trata de agradar a todos. Necesitas opciones seguras, pero sin ser aburridas. Por ejemplo, la recomendación es elegir un vino que les guste a los novios y que sea original, como el resto de la boda, y que, además, vaya con el paladar de los invitados.

A la hora de la elección te podrás decantar por alguna de estas opciones:

  • Vino espumoso. Nada como entrar al salón y que todos tus invitados te reciban con la copa en altopara brindar por tu felicidad, siendo el vino ideal para este momento, un espumante. Por ejemplo, está  el champange Taittinger Brut Rèserve. Además que si prefieres usarla en el banquete, se puede maridar con almejas, ostiones, ceviches, langostas con postres frutales.
  • Vino blanco. El vino blanco es suave y fresco, perfecto si la boda es durante el día. En este sentido, el vino francés Macon Villages es una excelente opción para ofrecer en tu boda, ya que contiene aromas a limón, flores y fruta seca. En boca es fresco y se perciben las notas florales y de piña. Además marida con carnes blancas, pescado, queso de cabra y sirve como aperitivo.
  • Vino tinto. El vino tinto es el ideal para la hora de la cena. Te recomendamos Pruno, un proveniente de Ribera del Duero que está hecho con 90% tempranillo y 10% Cabernet Sauvignon. Posee un aroma a frutos rojos con un acompañamiento de roble. En boca tiene toques de fruta madura. Este vino es ideal para acompañar con carnes asadas.
  • Vino rosado. El vino rosado es la combinación de uvas tintas y blancas, lo que lo hace un vino suave por excelencia. Por ejemplo, el Norte 32etiqueta azul es la bebida ideal de acompañamiento para entradas como sushi, ensaladas o carpaccio de res. En boca es fresco con un balance de acidez. A la vista es brillante y limpio, al olfato es expresivo, fragante y de gran complejidad.

Recuerda que en líneas generales :

  • A no ser que tengas claro que lo tuyo son los blancos con madera o los vinos blancos densos y cremosos, opta por unvino blanco ligero, y fresco. Sin duda, un vino blanco con una buena acidez para reforzar la sensación refrescante. Esto porque recuerda que vas a servir comidas copiosas y largas, por lo que más agradecerán todos  es que el blanco sea vivo y alegre.
  • El vino tinto es, para la mayoría, una cuestión mayor. De largo el favorito para muchos de tus invitados, por lo que tu boda será juzgada en base a esta botella. Así que es aquí donde hay que elegir elvino “que guste a tu mayoría” de invitados… y no sólo a ti. Nuestro consejo es que optes por un vino tinto que haya pasado por madera. No hace falta que sea crianza, ni que lo ponga en la etiqueta. Pero sí que haya tenido tiempo de reposo en barrica. En cambio, no pongas vinos muy viejos. Te la juegas a que alguna botella no esté bien y… nadie tenga valor para reclamar y acaben bebiéndose el brebaje sin protestar.

2.Piensa en el clima

Si la boda es de verano o al final de la primavera, como lo son la inmensa mayoría, probablemente no sea buena idea beber vinos demasiado pesados ni demasiado robustos. Mejor opta por vinos con menos graduación alcohólica.

En este sentido, los vinos de 14 grados de alcohol son magníficos para un buen pedazo de carne… seguido de una siesta. Pero como tu no quieres que la gente se quede dormida antes de los discursos, sirve algo más ligero.

Además, el calor de la temporada les hará beber más. Déjales que lo hagan tranquilamente sin tener que sufrir consecuencias inmediatas.

Por el contrario, si planeas casarte en invierno, no sufráis: vinos sabrosos, potentes y recios serán perfectos.

3.Piensa el lugar de elaboración

Innova con las zonas: tenemos la suerte de vivir en un país eminentemente vinícola. Aquí sí puedes ser original y sin temor a equivocarte.

Sal de la zona de confort de las Denominaciones de Origen de siempre y opta por un vino de tu zona. O de tu lugar de vacaciones favorito. O del sitio donde tu y tu pareja se conocieron.

4.Vamos por el vino con burbujas de la boda.

Sí o sí, debes servir un espumoso. Sea cava o champán, el espumoso hace más fiesta y nos predispone al disfrute.

Uno de los mitos más recurrentes es que la gente no bebe cava en las bodas… la verdad es que no bebe si es malo. Mas bien, no relegues el cava al brindis, mejor sírvelo desde el principio.

Si el presupuesto alcanza para champagne y quieren darse el capricho, adelante. Eso sí, por favor, no escojan una marca de esas que aparecen de fondo en las alfombras rojas. Es la mejor forma de parecer un snob. Opta por un productor de Champagne bueno y sólido, y que no sea marca. Te rendirá bastante más tu presupuesto y tus invitados quedarán encantados. Pero, si no os llega el presupuesto, un buen cava es una opción estupenda. Que sea brut o brut nature.

5.No te quedes corto: como calcular el vino para una boda

De las peores cosas que te pueden pasar en tu boda es tener que ver a tus invitados fallos de vino. Por lo mismo, es muy importante calcular bien cuánto vino comprar, cualquiera que sea tu elección. Para esto, hay una regla muy sencilla para hacer el cálculo: 4 personas por botella, si se sirven 3 vinos diferentes. Si son, 100 pues 25 botellas de cada.

El cálculo está pensado para una boda en la que se sirvan un vino blanco, un tinto y un espumoso. Por eso decimos, 3 vinos diferentes en la boda. Por supuesto que puedes escoger más tipos de vino, pero siempre teniendo en cuenta que tienes que ir ajustando entonces el número de botellas.

Luego, a partir de ahí juega con el sentido común. ¿Todos los adultos beben vino? ¿hay buenos bebedores? ¿Vas a servir muchos más vinos? Una vez que hayas evaluado como es tu grupo de invitados, redondea hacia arriba para dormir tranquilo y ya lo tienes. Si sobra siempre puedes guardarlo en casa e ir abriendo una botella de vez en cuando. Todo por divertirse. Y por recordarla.  Es mejor que sobre a que tus invitados se queden con la diversión a medias.

6.Cuenta con vinistas

Ahora que ya sabes como calcular el vino para una boda y te hemos dicho como elegirlo, el sexto punto es siempre buscar la asesoría de expertos en materia.

Si contactas con distribuidores de vinos, tendrán buenas opciones que recomendarte según la ocasión y tus preferencias, además que sabrán asesorarte en cuanto al número de botellas que debes llevar de cada opción.

No solo esto, sino que incluso algunos se ocupan de asuntos como catering, la climatización de las botellas, tienen su propia colección de copas para cada líquido y un excelente servicio para eventos, el cual puedes utilizar a tu favor para dar el mejor trato a cada bebida servida en tu gran día.

Y por último, recuerda que esto de elegir el vino para tu boda puede y debe ser divertido. Así tampoco te lo tomes muy en serio. Por ejemplo, una buena idea es invitar a tus mejores amigos a la decisión final e invítalos a probar tus 5 favoritos para obtener un feedback de primera mano.

 

Deja una respuesta