La reina del pan

Si eres una de esas personas que cuando va a la tienda a comprar una barra de pan llega a casa con media porque se la ha ido comiendo por el camino, enhorabuena, este es tu lugar. Si eres de esas personas que cuando hay un plato rico necesitas un buen pedazo de pan para darle sentido al plato, enhorabuena este es tu lugar. Si echas de menos el pan calentito, el pan con miga, el que pesa el que te evoca a una infancia feliz, pues enhorabuena porque aquí vas a ser muy feliz. En definitiva, si eres un amante del pan, aquí tienes tu sitio.

Por eso, hoy queremos convertirnos en los reyes y las reinas del pan. Algo que se puso muy de moda en el tiempo de confinamiento estricto, y que ahora lo vamos a hacer por gusto. Además, si eres padre o madre seguro que si haces esta actividad con tus pequeños lo vais a disfrutar a tope. Toma nota porque te vamos a dar la receta y los mejores trucos para hacer el pan de toda la vida en tu propia casa.

La receta y los consejos no son nuestros, nos lo dan los responsables de El Moli Pan y Café, que saben perfectamente que el pan ocupa un lugar importante en nuestra dieta. Por ello, te nos ofrecen exquisitas especialidades de la máxima calidad para consumir a cualquier hora del día. Pan siempre apetecible y recién hecho.

Estos son los consejos que nos dan:

  •     Ingredientes 100% naturales, sin aditivos ni conservantes
  •     Con masa madre, una levadura natural
  •     Triple Fermentación Alta hidratación
  •     Máxima calidad de las materias primas
  •     Permanece tierno durante más tiempo
  •     Aspecto rústico y un sabor inconfundible
  •     Corteza dorada y miga ligera con un sutil aroma avellanado

Y ahora vamos con la receta para hacer pan en nuestra casa. No es fácil, pero tampoco es complicado, lo que estamos es ante un reto. Los tiempos de amasado, la temperatura del horno, el fermento de la masa, son puntos delicados y que debemos controlar si queremos conseguir un pan digno del panarra más exigente.

La receta de hoy es perfecta para iniciarse en este fantástico mundo del pan casero y hará que le cojamos gusto a este tipo de masas. Para más adelante podemos dejar el preparar panes más perfectos y duraderos en el tiempo, pero la experiencia de este pan es casi un milagro.

La receta

Echamos la harina en un bol y hacemos un hueco en el centro. Añadimos la mita del agua, sal y el aceite de oliva virgen extra. Diluimos la levadura de panadero en el resto del agua y añadimos a la futura masa. No recomendamos mezclarlo al mismo tiempo con la sal y la levadura.     Comenzamos a amasar los ingredientes en el mismo bol hasta que formemos una bola. Pasamos la masa a una superficie de trabajo y continuamos amasando. Trabajaremos la masa durante unos 10 o 12 minutos.

Colocamos la bola de masa y la pintamos con un poco de aceite de oliva virgen extra. Con un cuchillo afilado hacemos unos cortes en la superficie de nuestra masa y la espolvoreamos con harina. Este pan no va a tener reposo al estilo de otros panes, pues va a levar en el horno.

En el horno

Esto ya va cogiendo forma y solo nos falta encender el honor.  Lo ponemos a 220º C con calor arriba y abajo. Luego a hornear 40 minutos y otros 25 minutos fuera de él (para dorar el pan y que quede bien bonito). Dejamos la masa del pan que tenemos en el Pyrex o cuenco apto para horno  en la bandeja central durante unos 40 minutos. Aquí es donde va a crecer nuestro futuro pan, sería como el reposo que no ha tenido fuera del horno. Luego retiramos la tapa de papel de aluminio de la masa del pan y volvemos a meter al horno durante 25 minutos más. Al retirar el papel veremos que la masa ha crecido pero que aún está sin cocer.

Y así vamos a conseguir un pan de los de toda la vida. Unos panes que van desde el Pan Gran Reserva y el Pan Tradicional hasta el Pan Saludable (Integrales y Cereales). Y como has visto, el pan que hoy hemos hecho es a base de Ingredientes Sostenibles, una elaboración sin conservantes, sin grasas parcialmente hidrogenadas y en reducido en sal. Y ahora, ya es el momento de darte un buen festín. Viva el pan.

 

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